Naomi Watts, a sus 56 años, se ha convertido en un referente de belleza natural, pero su aspecto radiante no es fruto de la casualidad. La actriz revela que, a lo largo de su carrera, ha aprendido valiosas lecciones de los mejores profesionales del sector, incorporando trucos de maquillaje y cuidado de la piel que la ayudan a sentirse guapa y rejuvenecida.
Watts ha sabido hacer de su belleza natural su mejor carta de presentación, aunque reconoce que su experiencia se apoya en el conocimiento de expertos. Uno de sus secretos mejor guardados, compartido con la revista ‘Allure’, es la aplicación del rubor bajo los ojos. “Aplicar el rubor bajo los ojos para que parezca un rubor natural”, explica, una técnica que estiliza el rostro y aporta un aspecto saludable al instante.
Otro de sus trucos consiste en difuminar el delineador de ojos utilizando agua y un pincel, logrando un efecto más suave y natural, ideal para potenciar la mirada sin endurecer las facciones. Para Watts, la clave está en un maquillaje ligero que permita lucir una piel saludable y radiante.
La actriz confiesa su pasión por los maquillajes que dejan ver la piel, evitando obstruir los poros y permitiendo que se aprecie su vitalidad. “Me encanta ver la vida en la piel de alguien”, afirma. Para lograrlo, apuesta por una crema con color y protección solar, como ‘Dew Skin’ de Beautycounter, que utiliza incluso durante los rodajes.

Pero la belleza de Naomi Watts no se limita al maquillaje. Su rutina de cuidado de la piel es fundamental. Prioriza la limpieza, utilizando primero una leche limpiadora y luego un limpiador espumoso para eliminar cualquier rastro de maquillaje. En los días de maquillaje más intenso, recurre a un limpiador en aceite. A continuación, aplica vapor de agua para abrir los poros y facilita la absorción de un aceite facial, especialmente en climas fríos o secos.
En definitiva, la filosofía de Naomi Watts es clara: menos es más. Fórmulas ligeras, pasos sencillos y un firme objetivo de potenciar la belleza natural a través de un cuidado consciente y minimalista. Una rutina rápida, de apenas cinco a diez minutos, que le permite lucir una piel limpia, saludable y radiante.
