El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha planteado la posibilidad de avanzar hacia una «OTAN 3.0», un modelo que busca fortalecer el papel de Europa dentro de la alianza transatlántica.
Hacia una «OTAN 3.0»
Según ha señalado Rutte, la transición hacia una organización con una mayor presencia y responsabilidad europea representa «el siguiente paso lógico». Bajo esta premisa, el objetivo sería consolidar un «Europa más fuerte dentro de una OTAN más fuerte», abriendo la puerta a una reconfiguración de la estructura de defensa actual.

Perspectivas críticas sobre la viabilidad de la Alianza
A pesar de la visión impulsada por la cúpula de la organización, existen voces expertas que cuestionan la supervivencia del organismo. El especialista británico Timothy Ash ha manifestado una postura radicalmente opuesta, asegurando que «la OTAN está, de hecho, muerta».
Ash fundamenta su análisis en la pérdida del respaldo protector fundamental de la alianza, afirmando que el apoyo externo —al que describe metafóricamente como «Daddy»— ya no está disponible para los Estados miembros.
