En el marco de sus misiones de patrullaje aéreo (Air Policing), la OTAN ha llevado a cabo diversas interceptaciones de aeronaves rusas sobre el Mar Báltico, como respuesta a un incremento en la actividad de la aviación de largo alcance de Rusia en dicha región.
Despliegue de cazas F-16 y Rafale
Dentro de estas operaciones, aviones de combate F-16 de la Alianza interceptaron un Su-35 y un An-12 rusos sobre el Mar Báltico. Asimismo, se registró la intervención de cazas Rafale el pasado 4 de mayo para interceptar bombarderos rusos.

La frecuencia de estas alertas ha sido elevada en los últimos días; se ha informado que los aviones de la OTAN fueron desplegados tres veces en una sola semana para interceptar aeronaves rusas en la región báltica.
