El Gobierno australiano ha anunciado una reforma integral del Esquema Nacional de Seguro de Discapacidad (NDIS, por sus siglas en inglés) que incluye recortes significativos y cambios en los criterios de elegibilidad, generando preocupación entre familias y personas con discapacidad.
Según informó el Ministro de Salud, Mark Butler, en un discurso ante el National Press Club, la reforma busca frenar el crecimiento de los costos del esquema, que actualmente supera los 50.000 millones de dólares anuales, y reducir el número de participantes de 760.000 a alrededor de 600.000 para fin de década.
Las medidas incluyen una nueva prueba de elegibilidad y la reducción de los presupuestos de los planes individuales, lo que podría dejar a miles de familias peor económicamente, con algunas enfrentando gastos adicionales de miles de dólares al año.
Personas con discapacidad y sus familias han expresado temor de verse obligadas a retirarse de la vida social y comunitaria si pierden el apoyo del NDIS, describiendo la situación como una posible vuelta al aislamiento.
Mientras tanto, políticos de diferentes partes del país han instado al Gobierno a ser transparente sobre los impactos de los cambios, especialmente frente a la incertidumbre generada entre los beneficiarios y las organizaciones del sector.
El Ministro Butler ha defendido la reforma como necesaria para garantizar la sostenibilidad a largo plazo del esquema, señalando que sin intervención, los costos continuarían en aumento insostenible.
Los proveedores de servicios han welcomed, en algunos casos, los nuevos requisitos de registro para el sector, considerándolos atrasados pero necesarios para mejorar la calidad y la responsabilidad en la prestación de apoyos.
Organizaciones de personas con discapacidad han manifestado sentirse sorprendidas por el alcance de los anuncios, indicando que las medidas fueron más allá de lo esperado, particularmente en cuanto a los números específicos de personas que podrían salir del esquema.
Muchos participantes afirman sentirse ansiosos y abandonados, especialmente aquellos que temen ser parte del grupo que será excluido y no saben si serán afectados.
