Netflix se encuentra, según reportes recientes, en un punto bajo en lo que respecta a sus prácticas con los usuarios. La compañía estaría implementando una estrategia que consiste en bloquear el acceso a la aplicación con una pantalla de oferta para añadir “membresías adicionales”, diseñada de tal manera que resulta casi imposible de cerrar para los niños sin activar accidentalmente el consentimiento y, consecuentemente, actualizar la suscripción y ser cobrados por el servicio.
La única solución, según el testimonio, es contactar al servicio de atención al cliente y esperar al menos 10 minutos para hablar con un agente.
Esta situación ha generado frustración y se considera poco ética. Usuarios reportan que sus hijos han añadido estas membresías adicionales de forma involuntaria en repetidas ocasiones, y Netflix se niega a ofrecer reembolsos después del primero, incluso cuando las membresías nunca han sido utilizadas. De hecho, muchos usuarios afirman no entender siquiera qué implican estas “membresías adicionales”.
La práctica ha provocado un creciente resentimiento entre los usuarios leales de la plataforma, llevando a algunos a considerar alternativas como la descarga de contenido a través de redes P2P, aunque reconocen no tener el tiempo ni la energía para hacerlo. La petición generalizada es que Netflix mejore sus prácticas y deje de tratar a sus usuarios como si fueran ingenuos.
