La exposición al plomo (Pb) durante el desarrollo altera la organización sináptica y puede provocar cambios persistentes en la función cognitiva, según investigaciones recientes. Estudios demuestran que la exposición neonatal al plomo induce alteraciones en el hipocampo, una región cerebral clave para el aprendizaje, la memoria y la regulación emocional, específicamente en la subregión CA1.
La neurotoxicidad del plomo es particularmente pronunciada en el córtex prefrontal, el hipocampo y el cerebelo, donde causa modificaciones morfológicas, estructurales y patológicas en las células neuronales y sus conexiones sinápticas. El plomo interfiere con procesos celulares que requieren iones divalentes como el calcio (Ca2+) y el zinc (Zn2+).
Una investigación publicada en Neuropsychiatric Disease and Treatment en 2018, encontró que los déficits inducidos por el plomo en la traducción de proteínas hipocampales a nivel de las sinapsis pueden ser mitigados mediante la suplementación con ascorbato.
Este estudio fue realizado por investigadores de la BS Abdur Rahman Crescent Institute of Science & Technology en Chennai, India, y la Imam Abdurrahman Bin Faisal University en Dammam, Arabia Saudita.
