Realizar entre 90 y 120 minutos de ejercicio de fuerza a la semana reduce el riesgo de mortalidad en un 45%
Un estudio de 30 años de duración ha identificado un «punto óptimo» en la rutina de ejercicio: dedicar entre 90 y 120 minutos semanales al entrenamiento de fuerza se asocia con una reducción del 45% en el riesgo de muerte por cualquier causa. Según reporta Labroots, esta cantidad específica de tiempo representa el equilibrio ideal para maximizar los beneficios en la longevidad, superando los resultados obtenidos con volúmenes de entrenamiento menores o significativamente mayores.
¿Cuál es el tiempo ideal de entrenamiento?
La investigación, que analizó datos recopilados durante tres décadas, subraya que no es necesario realizar sesiones maratónicas para obtener beneficios significativos. De acuerdo con ZME Science, los participantes que cumplieron con el rango de 90 a 120 minutos semanales de levantamiento de pesas o ejercicios de resistencia mostraron una correlación directa con una mayor esperanza de vida. The Washington Post señala que este hallazgo ayuda a clarificar las recomendaciones de actividad física, proporcionando una meta concreta para quienes buscan mejorar su salud a largo plazo a través del fortalecimiento muscular.

Comparativa de enfoques sobre la longevidad
Aunque el consenso científico sobre el ejercicio suele centrarse en el cardio, los informes recientes destacan un cambio de enfoque hacia la fuerza. Inc.com destaca que, a diferencia de otras rutinas de alta intensidad, este «punto óptimo» de 90 a 120 minutos es sostenible para la mayoría de las personas. Por su parte, WZTV informa que el estudio valida que el entrenamiento de fuerza no solo mejora la composición corporal, sino que actúa como un factor protector crítico contra enfermedades crónicas, reduciendo drásticamente la probabilidad de mortalidad prematura.
¿Por qué este rango es clave para la salud?
El impacto de este régimen de ejercicio se vuelve más evidente al observar los datos acumulados durante el periodo de 30 años. Según Labroots, el beneficio del 45% en la reducción del riesgo de muerte es uno de los indicadores más sólidos hallados en estudios de longevidad sobre ejercicio de resistencia. A diferencia de las recomendaciones generales que sugieren «cuanto más, mejor», esta investigación sugiere que existe una curva donde el beneficio se estabiliza, evitando el sobreentrenamiento y priorizando la consistencia en el rango de tiempo señalado.
