La niacinamida, un derivado de la vitamina B3, se ha convertido en un ingrediente estrella en cosmética, inicialmente utilizada para tratar el acné gracias a su acción antiinflamatoria. Estudios recientes han demostrado que también ayuda a reparar el daño causado por la radiación UV y a mejorar la luminosidad de la piel.
Según el doctor Pedro Catalá, cosmetólogo y fundador de Twelve Beauty, la niacinamida ofrece múltiples beneficios: reduce la aparición de líneas de expresión, aumenta la elasticidad y firmeza de la piel, mejora el tono, ayuda a eliminar manchas, neutraliza los agentes contaminantes, hidrata intensamente e incrementa la función barrera cutánea.
Es una vitamina estable en las formulaciones cosméticas. Sin embargo, es importante utilizar niacinamida purificada, ya que los residuos de ácido nicotínico podrían causar enrojecimiento y picazón, especialmente a dosis elevadas.
La niacinamida es apta para todo tipo de pieles, siendo especialmente beneficiosa para aquellas con rosácea, ya que tiene una función calmante y reduce la inflamación en casos de brotes de acné o exposición al frío y estrés.
