Un niño de 11 años en Taiwán es sospechoso de haber asesinado a su padre adoptivo a tiros, según informes de la prensa local. El incidente ocurrió después de que el padre le confiscara su consola Nintendo Switch como castigo en su cumpleaños.
El niño, quien fue acogido por el hombre hace siete años, aparentemente tomó un arma de fuego y disparó a su padre en la cabeza, causándole la muerte. Las autoridades taiwanesas están investigando las circunstancias exactas del suceso y cómo el menor tuvo acceso al arma.
El caso ha generado conmoción en la isla y ha reabierto el debate sobre el control de armas y la salud mental infantil. Las autoridades no han revelado más detalles sobre la investigación en curso.
壹蘋新聞網
