Existe una reflexión común en el uso de las redes sociales: la dificultad de desconectarse, incluso cuando se considera eliminar una aplicación. Este sentimiento se expresa en la preocupación por perder el contacto y quedar excluido de las dinámicas sociales que se desarrollan en plataformas como Snapchat.
La idea de eliminar Snapchat ha sido contemplada durante un tiempo considerable, pero la decisión no se concreta. El temor a perderse información o eventos importantes, a sentirse aislado de amigos y conocidos, genera una resistencia a dar el paso.
Esta situación pone de manifiesto la creciente dependencia emocional que pueden generar las redes sociales, donde el miedo a perderse algo, conocido como “FOMO” (Fear Of Missing Out), juega un papel importante en la retención de usuarios.
