La competitividad siempre lleva a las comparaciones, pero los pilotos se centran en comprender sus monoplazas. Así lo expresó Lando Norris, quien se mostró satisfecho con el progreso realizado en las pruebas: “Es fácil dejarse llevar por las comparaciones, porque todos somos competitivos y siempre queremos ver que estamos rindiendo bien y sintiéndonos rápidos”, comentó Norris con una sonrisa. “Pero creo que entendimos mucho, tanto con poca carga de combustible como con mucha, y también con los neumáticos.”
El piloto de McLaren destacó la importancia de la fiabilidad: “Vinimos aquí para entender el coche, especialmente desde el punto de vista de la fiabilidad: asegurarnos de que todos los sensores funcionan correctamente, que la unidad de potencia, la caja de cambios… todo funciona como debe”. Norris añadió que el equipo analizará los datos de los próximos días y semanas para identificar áreas de mejora, mientras que él se concentrará en adaptar el coche a sus preferencias. “Solo quiero sentirme cómodo con el coche, hacer algunos pequeños ajustes, pero en general, sigue siendo un coche de carreras, sigue siendo rápido y sigue siendo divertido”, concluyó.
Por su parte, Charles Leclerc, de Ferrari, evaluó positivamente su sesión matutina con el SF-26: “Fue bien otra vez. Completamos nuestro programa, hicimos todo lo que queríamos hacer. Incluso empujamos un poco más, lo cual fue bueno para sentir el límite del coche y entenderlo mejor. Estoy contento porque, de nuevo, cumplimos con nuestro programa y logramos todo lo que nos propusimos”.
El piloto monegasco admitió que existe una gran expectación, no solo en Ferrari, sino en todo el paddock, tras una intensa semana de pruebas. “Es un momento emocionante para la Fórmula 1, con tantos cambios que tanto los pilotos como los equipos deben adaptarse e intentar maximizar su nuevo paquete, especialmente con la gestión de la energía, que es mucho más importante que en el pasado”, explicó Leclerc.
