Científicos desarrollaron una "nariz electrónica" capaz de detectar alimentos en mal estado y alérgenos en frutos secos con precisión en segundos, según un avance publicado por La Nación. El dispositivo, diseñado por un equipo de investigadores, utiliza sensores avanzados para identificar compuestos químicos asociados a la descomposición o la presencia de sustancias alergénicas como las del maní, la almendra o la nuez.
¿Cómo funciona este sistema y qué lo hace único?
A diferencia de los métodos tradicionales —como pruebas de laboratorio que pueden tardar horas—, esta tecnología analiza muestras en tiempo real. Según explicaron los desarrolladores, el sistema emula el olfato humano pero con mayor sensibilidad, detectando incluso trazas de contaminantes o alérgenos en concentraciones mínimas. "Es como un ‘olfato artificial’ que puede alertar sobre riesgos en segundos", señalaron en el informe.

El dispositivo podría revolucionar la industria alimentaria, donde los errores en el etiquetado de alérgenos o la venta de productos caducados siguen siendo problemas recurrentes. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), las intoxicaciones alimentarias afectan a aproximadamente 600 millones de personas cada año, y los frutos secos son uno de los principales desencadenantes de reacciones alérgicas graves.
¿Qué aplicaciones prácticas tiene?
Los investigadores destacaron su potencial en tres áreas clave:
- Control de calidad en supermercados: Permitiría escanear productos en las estanterías para evitar la venta de alimentos deteriorados.
- Seguridad en restaurantes: Podría integrarse en cocinas profesionales para detectar alérgenos en platos preparados.
- Logística y transporte: Facilitaría la identificación de alimentos en mal estado durante el almacenamiento o distribución.
El proyecto aún se encuentra en fase de pruebas, pero los primeros resultados —validados con muestras reales— muestran una efectividad superior al 95% en la identificación de alérgenos y un 98% en la detección de alimentos en descomposición. Los científicos ahora buscan alianzas con empresas del sector para escalar la tecnología.
