Científicos han descubierto una gran nube en forma de barra compuesta de átomos de hierro en el espacio, un hallazgo que podría aportar pistas sobre el futuro de la Tierra.
University College LondonLa estructura, localizada dentro de la Nebulosa del Anillo –una famosa nube colorida formada cuando una estrella similar al Sol libera sus capas externas–, tiene una anchura aproximadamente 500 veces mayor que la órbita de Plutón y se encuentra a 2.283 años luz de distancia.
Astrónomos de la Universidad de Cardiff, junto con la University College London, detectaron la barra de hierro utilizando un nuevo instrumento telescópico llamado WHT Enhanced Area Velocity Explorer (Weave).
Los científicos que la observan señalan que su origen es incierto, pero sus teorías sobre cómo se formó sugieren que podría dar indicios sobre el futuro de la Tierra.
Una de las teorías principales es que la nube podría haberse formado durante la creación de la nebulosa, a medida que la estrella progenitora colapsaba. Alternativamente, los expertos creen que podría tratarse de plasma espacial, restos de un planeta rocoso que fue destruido a medida que la estrella se expandía. De ser cierto, esto podría ofrecer una visión del futuro de la Tierra, ya que el Sol –la estrella progenitora de nuestro planeta– expulsará sus capas externas de manera similar, engullendo la Tierra en unos pocos miles de millones de años.
El equipo planea realizar observaciones adicionales para determinar con precisión la naturaleza de la barra de hierro, su origen y qué información podría proporcionarles.
El autor principal del estudio, el Dr. Roger Wesson, con sede conjunta en la Universidad de Cardiff y UCL, explicó que, aunque la Nebulosa del Anillo ha sido estudiada con muchos telescopios e instrumentos diferentes, Weave les ha permitido “observarla de una manera nueva, proporcionando muchos más detalles que antes”.
Según Wesson: “Al obtener un espectro continuo de toda la nebulosa, podemos crear imágenes de la nebulosa a cualquier longitud de onda y determinar su composición química en cualquier posición. Cuando procesamos los datos y recorrimos las imágenes, algo quedó claro: esta barra previamente desconocida de átomos de hierro ionizados, en el medio del anillo familiar e icónico”.
Colin Smith/GeographLa coautora, la Prof. Janet Drew, añadió: “Definitivamente necesitamos saber más, especialmente si otros elementos químicos coexisten con el hierro recién detectado, ya que esto probablemente nos indicaría la clase correcta de modelo a seguir”.
Weave realizará ocho estudios en los próximos cinco años, dirigidos a todo, desde enanas blancas cercanas –un tipo de estrella muerta– hasta galaxias muy distantes.
Wesson concluyó: “Sería muy sorprendente que la barra de hierro en la Nebulosa del Anillo sea única. Por lo tanto, esperamos que, a medida que observemos y analicemos más nebulosas creadas de la misma manera, descubramos más ejemplos de este fenómeno, lo que nos ayudará a comprender de dónde proviene el hierro”.

