La Autoridad de Aviación Civil (CAA) del Reino Unido ha implementado nuevas regulaciones para el uso de drones, diseñadas para ser más comprensibles y facilitar una «expansión segura» de esta tecnología en todo el país.
Las nuevas exigencias también se aplican a menores de edad, aunque varían según el grupo etario. Los niños menores de 13 años deberán obtener un identificador de piloto (Flyer ID) y contar con la presencia de un padre o tutor legal al completar el examen teórico gratuito requerido para obtenerlo.
Por otro lado, aquellos de 12 años o menos deberán ser supervisados por una persona mayor de 16 años durante el vuelo de drones, y sus padres también deberán obtener un identificador de operador (Operator ID).
La CAA insta a los propietarios de drones y a aquellos que ya poseen identificadores a familiarizarse con las nuevas normas, que especifican las zonas donde está prohibido volar y cómo proteger la privacidad de las personas al utilizar drones equipados con cámaras.
La autoridad advierte que volar un dron o aeronave modelo sin los identificadores necesarios es ilegal y puede acarrear multas o, en casos graves, penas de prisión.
Sin embargo, el Dr. Alan McKenna, profesor de derecho en la Universidad de Kent, señaló que la aplicación efectiva de estas regulaciones dependerá en gran medida de la disponibilidad de recursos. En declaraciones a la BBC, McKenna expresó su creencia de que la mayoría de las personas buscarán cumplir con los nuevos requisitos del Reino Unido para volar drones al aire libre, aunque algunos podrían intentar «pasar desapercibidos».
«Siempre habrá personas que cometan errores o simplemente no les interese cumplir», afirmó McKenna, añadiendo que las preocupaciones sobre el impacto del creciente uso de drones en el medio ambiente, la privacidad y la seguridad son «cuestiones más amplias» que deben abordarse.
