Investigadores han desarrollado una nueva solución para el análisis de suelos que permite extraer múltiples nutrientes simultáneamente. Este avance, resultado de una colaboración entre BARC Mumbai, la Universidad GB Pant de Agricultura, Pantnagar, y el Instituto de Investigación Agrícola de Nueva Delhi, se ha patentado y promete ser de gran utilidad para agricultores, laboratorios de análisis de suelos y la industria de fertilizantes.
La innovación se basa en la comprensión de que las plantas no absorben los nutrientes del suelo en su totalidad, sino de la zona inmediata alrededor de sus raíces, conocida como rizosfera. La disponibilidad de nutrientes depende más de las condiciones químicas de esta zona radicular que de la química general del suelo.
Por primera vez, los científicos han creado un extractante de suelo que imita este entorno de la rizosfera, proporcionando estimaciones más precisas de los nutrientes disponibles para las plantas, en lugar de simplemente medir los nutrientes presentes en el suelo.
La formulación utiliza ácidos orgánicos de bajo peso molecular, junto con un agente quelante (EDTA) y un compuesto amortiguador llamado MES, ajustado a un pH de alrededor de 6. Se añade un polímero no iónico soluble en agua para ayudar a la sedimentación de las partículas (floculación), asegurando que ninguno de estos químicos interfiera con la medición de los nutrientes.
Los investigadores también descubrieron que el método puede extenderse para estimar el nitrógeno del suelo, específicamente las formas amonio y nitrato, cuando se utiliza junto con mediciones de carbono orgánico fácilmente oxidable. La técnica podría adaptarse aún más para evaluar elementos contaminantes como níquel, cadmio, plomo, cromo y arsénico.
Nuevo material de cátodo para baterías de iones de zinc acuosas
Investigadores han desarrollado un nuevo material de cátodo que mejora significativamente el rendimiento y la estabilidad de las baterías de iones de zinc acuosas.
Las baterías de iones de zinc acuosas, que utilizan electrolitos a base de agua, se consideran alternativas seguras, rentables y respetuosas con el medio ambiente para almacenar energía de fuentes renovables como la solar y la eólica. El zinc ofrece una alta capacidad teórica, abundantes reservas y se utiliza directamente como ánodo. Sin embargo, el desarrollo de materiales de cátodo de alta capacidad y larga duración ha sido un desafío clave.
Investigadores del Centro de Nano y Ciencias de la Materia Blanda (CeNS) en Bengaluru, han “sintetizado disulfuro de molibdeno en fase 1T con vacantes de azufre (1T-MoS₂), un material que promete hacer que las baterías de zinc sean más viables para el almacenamiento a gran escala en la red”, según un comunicado de prensa.
El equipo, compuesto por Ganesh Mahendra, el Dr. Rahuldeb Roy y el Dr. Ashutosh Kumar Singh, utilizó un método hidrotermal cuidadosamente controlado para producir nanoflocas de 1T-MoS₂ deficientes en azufre.
Este material en fase metálica posee una alta superficie y una conductividad mejorada, lo que facilita reacciones electroquímicas más rápidas y un mayor almacenamiento de carga.
El estudio tuvo como objetivo optimizar la ventana de potencial electroquímico, el rango de voltaje dentro del cual la batería opera de manera estable. Identificaron 0.2 a 1.3 voltios como la ventana operativa ideal.
La batería de iones de zinc fabricada demostró estabilidad cíclica, manteniendo el 97.91 por ciento de su capacidad inicial después de 500 ciclos continuos de carga y descarga a una alta densidad de corriente. El dispositivo exhibió una eficiencia culómbica del 99.7 por ciento, lo que indica una inserción y extracción de iones de zinc altamente reversibles con reacciones secundarias mínimas.
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Publicado el 23 de febrero de 2026
