Los operadores de red en Alemania ya pueden exigir contribuciones a los costos de construcción para proyectos de gran envergadura, pero actualmente solo para consumidores, no para quienes inyectan energía a la red, como empresas con instalaciones solares. Así lo explicó Fabian Hafner, jefe de Política y Regulación de 1Komma5°, en respuesta a una consulta. Esta situación se presenta, por ejemplo, cuando una nueva empresa se establece en una región y necesita una conexión a la red. “Por eso la nueva propuesta es tan absurda: si esta empresa también quisiera instalar un sistema solar, tendría que pagar de nuevo por la misma conexión, según los planes actuales. Sería como pagar por el estacionamiento no solo al salir, sino también al entrar”, señaló Hafner. “Esperamos que se corrija, de lo contrario, la compra de una nueva instalación solar realmente se verá penalizada”.
Peter Knuth, fundador de la empresa solar Enerix, también considera que la propuesta del Ministerio de Reich es “completamente descabellada”. De aprobarse la ley, según sus palabras, la energía solar privada se volvería menos atractiva. En combinación con la posible eliminación de las subvenciones solares, muchos propietarios se abstendrían de instalar paneles, lo que, según Knuth, podría poner en peligro cientos de miles de puestos de trabajo.
Enerix ha realizado cálculos preliminares sobre el costo de estas contribuciones. Para una instalación de 15 kWp, el cargo adicional ascendería a 940 euros en Regensburg, a 1.157 euros en Leipzig y a 426 euros en Flensburg, según datos de la empresa. Enerix teme que estas cantidades puedan ser un factor determinante para muchos interesados.
Fabian Hafner de 1Komma5° coincide en que estos 1.000 euros adicionales podrían disuadir a muchos hogares. La situación se agravaría aún más si se eliminaran las subvenciones. “Sería la tormenta perfecta”, advirtió. Tanto Hafner como Knuth instan al gobierno federal a reconsiderar sus planes. “Tampoco puede ser del interés del CDU perjudicar a un sector económico de esta manera”, añadió Hafner.
Peter Knuth se muestra más optimista y no cree que el paquete de medidas de la red se apruebe tal como está. “Provocaría una fuerte reacción”, enfatizó. Si bien los problemas con las redes son reales, considera que el plan del Ministerio de Reich recompensaría a los operadores de red por su lentitud en la expansión y digitalización de la infraestructura. “De esta manera, no tendrían ningún incentivo para mejorar sus redes”.
Sin embargo, también hay expertos que consideran que la idea de una contribución a los costos de construcción es correcta, siempre y cuando se establezca de manera sensata. Anke Weidlich, profesora de Tecnologías de Distribución de Energía en la Universidad de Friburgo, argumenta que “las contribuciones a los costos de construcción diferenciadas a nivel local son un instrumento transparente y planificable para dirigir la expansión de las energías renovables”. Según ella, estas contribuciones deberían ser más altas en las áreas donde la red esté particularmente congestionada. No obstante, el mecanismo actual para calcular estas contribuciones no tiene en cuenta la carga de la red, lo que debería cambiar.
