Todos conocemos los consejos nutricionales populares: comer de forma variada, hidratarse con agua, moderar el consumo de azúcar y asegurar una ingesta adecuada de vitaminas, minerales, carbohidratos y proteínas. Aunque puede parecer abrumador, es esencial para mantener nuestras funciones corporales y un alto nivel de energía.
A pesar de que muchas personas son cada vez más conscientes de la importancia de una alimentación saludable, existe un nutriente que la mayoría no consume en cantidades suficientes. Así lo afirma Anne Marie Minihane, profesora de la Norwich Medical School, donde investiga sobre nutrición y genética.
La profesora Minihane lideró un equipo de investigadores británicos en un exhaustivo metaanálisis que reveló la frecuente deficiencia de un nutriente clave en nuestra dieta, una sustancia con un impacto significativo en la función cardíaca.
“Necesitamos formas más sencillas y sostenibles de obtener este importante nutriente”, escribe Minihane en un correo electrónico a Wetenschap in Beeld. Además, la investigadora ofrece un consejo concreto sobre cómo incorporarlo adecuadamente a nuestra rutina diaria.
