Nutrientes clave para la capacidad cognitiva y la neuroprotección
Se han propuesto diversos nutrientes y patrones dietéticos reconocidos por sus efectos de apoyo a la capacidad cognitiva y la neuroprotección. Entre los elementos destacados se encuentran los ácidos grasos omega-3, los antioxidantes (específicamente las vitaminas C y E), los polifenoles, el magnesio, las vitaminas del grupo B y los alimentos ricos en flavonoides.
En particular, los ácidos grasos omega-3 —que incluyen el ácido eicosapentaenoico (EPA), el ácido docosahexaenoico (DHA) y el ácido alfa-linolénico (ALA)— son esenciales para las funciones cerebrales y tienen un impacto fundamental en el rendimiento cognitivo en todas las etapas de la vida. El DHA, que es el omega-3 predominante en el cerebro, influye directamente en los neurotransmisores y en el funcionamiento cerebral.
Estas moléculas son clasificadas como neuroprotectores debido a que poseen actividades antioxidantes, antiinflamatorias y promotoras de la neurogénesis.
