Un Cuarto de los Adultos en Indonesia Sufren de Obesidad, la Población en Edad Productiva en Riesgo de Trastornos Metabólicos
La obesidad ya no es solo una cuestión de apariencia, sino una seria amenaza para la salud que afecta cada vez más a la población en edad productiva. Datos de la Encuesta de Salud de Indonesia (SKI) 2023 revelan que el 14,4% de la población presenta sobrepeso, mientras que la obesidad alcanza el 23,4%. Estas cifras confirman que casi uno de cada cuatro adultos en Indonesia vive con obesidad, especialmente en edades que deberían ser de máxima productividad.
Según la Dra. Luciana B. Sutanto, especialista en nutrición clínica del Hospital Primaya Kelapa Gading, el aumento de la obesidad en la población en edad productiva está estrechamente relacionado con el estilo de vida moderno. “En la edad productiva, las personas suelen tener ingresos y un mayor acceso a los alimentos, pero la actividad física disminuye. Un trabajo sedentario, la falta de ejercicio y un consumo excesivo de calorías facilitan la aparición de la obesidad”, explica.
La obesidad no puede evaluarse únicamente por el peso o la forma del cuerpo. La composición corporal y la distribución de la grasa, especialmente la grasa abdominal, son factores importantes para evaluar el riesgo para la salud. “Una persona puede no parecer demasiado obesa, pero tener una alta masa grasa y una circunferencia de cintura excesiva. Esta condición sigue siendo un riesgo metabólico”, afirma la Dra. Sutanto.
La obesidad es una puerta de entrada a diversos riesgos metabólicos, como la presión arterial alta, el azúcar en sangre elevado, el colesterol anormal y el exceso de grasa abdominal. La combinación de estos factores aumenta significativamente el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
“La obesidad puede disminuir la energía, causar fatiga, dificultad para concentrarse, dolor en las articulaciones e incluso trastornos psicológicos. A largo plazo, la calidad de vida disminuye y aumenta el riesgo de enfermedades crónicas fatales”, advierte la Dra. Luciana.
Una dieta alta en calorías, el consumo excesivo de azúcar, sal y grasas, junto con la falta de actividad física y un estilo de vida sedentario, son los principales factores contribuyentes. El estrés laboral, la falta de sueño y los horarios de comida irregulares también empeoran el metabolismo del cuerpo.
Lamentablemente, muchas personas no se dan cuenta de los problemas metabólicos hasta que aparecen los síntomas. Sin embargo, los exámenes de salud deberían realizarse periódicamente desde una edad temprana. “Los exámenes metabólicos deben comenzar a los 20 años y realizarse con mayor frecuencia a medida que se envejece, especialmente después de los 40 años. El objetivo es detectar los riesgos de manera temprana, incluso antes de que aparezcan los síntomas”, explica la Dra. Luciana.
El manejo de la obesidad tampoco debe ser uniforme. Un enfoque de nutrición médica basado en una dieta equilibrada y las condiciones metabólicas individuales es clave para el éxito a largo plazo. “La pérdida de peso segura y sostenible requiere la supervisión de un especialista en nutrición clínica. Las dietas instantáneas pueden provocar desnutrición y empeorar el metabolismo”, señala la Dra. Luciana.
Como primer paso, recomienda a la población en edad productiva mantener un peso ideal, comprender las necesidades nutricionales diarias y adoptar un estilo de vida saludable de forma constante desde una edad temprana. “Los pequeños cambios realizados de forma temprana y sostenida son más efectivos que los esfuerzos instantáneos y estacionales. El objetivo principal no es solo perder peso, sino proteger la salud metabólica a largo plazo”, concluye la Dra. Luciana.
Foto: istimewa
