Existen diferencias en el tratamiento de la obesidad entre países desarrollados y en desarrollo. Mientras que las naciones más avanzadas tienden a recetar medicamentos como los agonistas del receptor GLP-1, los países en desarrollo suelen optar por la metformina como primera línea de tratamiento para esta condición.
Esta disparidad en el abordaje farmacológico refleja las diferencias económicas y de acceso a la atención médica entre las distintas regiones del mundo.
