El viernes 24 de abril de 2026, París vivió una jornada negra para el séptimo arte tras el fallecimiento de la actriz franco-marroquí Nadia Farès, quien perdió la vida a los 57 años tras un malaise sufrido en una piscina. Sus restos fueron velados en la iglesia Saint-Jean de Montmartre, donde se celebró una misa a las 15:30 horas, tal como habían anunciado sus familiares.
Según expresaron sus hijas, la familia solicitó que se enviaran «des fleurs blanches» — flores blancas — como homenaje, un gesto de paz y serenidad en medio del dolor. La ceremonia contó con la presencia de numerosas figuras del cine francés, entre ellas Guillaume Canet, Laeticia Hallyday y Samuel Le Bihan, quienes mostraron una profunda emoción durante el último adiós.
Asimismo, asistieron personalidades legendarias del séptimo arte como Catherine Deneuve y Claude Lelouch, quienes rindieron un último homenaje a la actriz, recordada por su talento y presencia en películas tanto francesas como internacionales. El evento fue descrito como un momento de gran solemnidad y recogimiento, reflejando el impacto que Nadia Farès dejó en la industria cinematográfica.
El deceso de Nadia Farès se suma a un triste contexto para el mundo del espectáculo, ya que pocas horas antes habían tenido lugar las obsèques de otra figura destacada: la actriz Nathalie Baye. Esta coincidencia marcó una jornada particularmente dolorosa para el cine francés, que lloró la partida de dos de sus íconos en menos de un día.
