La ciudad portuaria ucraniana de Odesa fue escenario de ataques que, según las autoridades locales, dejaron al menos seis personas heridas, entre ellas tres niños. Los bombardeos, que se centraron en infraestructuras políticas y logísticas, así como en instalaciones energéticas, provocaron un incendio en un edificio de varios pisos.
Imágenes captadas en el lugar muestran a los equipos de rescate evacuando a los residentes mientras el humo se elevaba desde las llamas. Los bomberos trabajaron durante toda la noche para controlar el fuego y lograron rescatar a ocho personas, incluyendo a un menor.
El ataque causó daños significativos: al menos cuatro edificios residenciales de gran altura y catorce automóviles resultaron afectados, según informes oficiales.
