Verona, Italia – Manifestantes protestaron contra la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos que se celebrará en la Arena de Verona, denunciando que el evento ha “blindado” la ciudad, limitando el acceso a sus ciudadanos. Simone Zambrin, portavoz del comité “Olimpiadas no gracias Verona”, organizó la manifestación y expresó su preocupación por la presencia policial, incluyendo vehículos y camiones con cañones de agua, utilizados para reprimir las protestas pacíficas.
Zambrin criticó el alto costo de las entradas para la ceremonia de clausura, que oscilan entre los 900 y los 10.000 euros, argumentando que estas medidas demuestran que los Juegos no benefician a la sociedad, sino a las grandes empresas patrocinadoras. “Nos oponemos a esto por los valores que el deporte debería promover: una competencia sana y un portador de paz efectiva, no la paz que intentan vendernos mientras equipos israelíes continúan compitiendo y la sociedad se derrumba”, afirmó.
El comité “Olimpiadas no gracias Verona” denuncia que la celebración de los Juegos Olímpicos contradice los principios de paz y competencia sana que el deporte debería representar.
