El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas tiene previsto votar este martes una resolución destinada a proteger la navegación comercial en el estrecho de Ormuz. No obstante, el texto ha sido considerablemente suavizado debido a la oposición de China, miembro con derecho a veto, respecto a la autorización del uso de la fuerza.
Esta situación se produce en un contexto de tensión creciente, luego de que Estados Unidos e Israel atacaran Irán a finales de febrero. Este hecho desencadenó un conflicto que ya supera las cinco semanas, periodo en el cual Teherán ha mantenido cerrado mayoritariamente el estrecho, una arteria energética fundamental para el mundo, lo que ha provocado un aumento en los precios del petróleo.
Bahrein, que actualmente preside el Consejo de 15 miembros, ha trabajado en diversos borradores con el objetivo de superar la resistencia de China, Rusia y otras naciones para asegurar la adopción de la medida. Según versiones recientes del documento, se ha eliminado cualquier aprobación explícita al uso de la fuerza.
En su lugar, el texto “insta encarecidamente” a los Estados interesados en el uso de las rutas marítimas comerciales en el estrecho de Ormuz a coordinar esfuerzos de naturaleza defensiva y proporcionales para garantizar la seguridad y la protección de la navegación. Estas acciones podrían incluir la escolta de buques comerciales y el apoyo a iniciativas para evitar intentos de cierre, interrupciones o interferencias en la navegación internacional.
Para que la resolución sea aprobada, se requieren al menos nueve votos a favor y que ninguno de los cinco miembros permanentes —Reino Unido, China, Francia, Rusia y Estados Unidos— ejerza su derecho a veto. Aunque diplomáticos indican que esta versión moderada tiene mayores probabilidades de ser aceptada, aún no hay certeza sobre su aprobación final.
