Por Ahmad Ghaddar y Alex Lawler y Olesya Astakhova
DUBÁI/LONDRES, 4 ene (Reuters) – Delegados de la OPEP+ anticipan que el grupo mantendrá sin cambios su producción petrolera en la reunión del domingo, a pesar de las tensiones políticas entre Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos, y la reciente detención del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por parte de Estados Unidos.
La reunión, que involucra a ocho miembros de la OPEP+ –responsables de cerca de la mitad del suministro mundial de petróleo– se celebra tras una caída de más del 18% en los precios del crudo durante 2025, su mayor descenso anual desde 2020, en un contexto de preocupación por una posible sobreoferta.
Entre abril y diciembre de 2025, estos ocho países –Arabia Saudí, Rusia, Emiratos Árabes Unidos, Kazajistán, Kuwait, Irak, Argelia y Omán– incrementaron sus objetivos de producción en aproximadamente 2,9 millones de barriles diarios, lo que representa casi el 3% de la demanda petrolera global.
En noviembre, se acordó suspender estos aumentos de producción durante enero, febrero y marzo. Fuentes de la OPEP+ señalan que es poco probable que la reunión del domingo modifique esta política.
LA OPEP SE ENFRENTA A NUMEROSAS CRISIS
Las tensiones entre Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos se agudizaron el mes pasado debido a un conflicto en Yemen, cuando un grupo vinculado a los Emiratos Árabes Unidos tomó control de territorio previamente bajo el control del gobierno respaldado por Arabia Saudí.
Esta crisis ha provocado la mayor ruptura en décadas entre ambos aliados, quienes ya mantenían diferencias significativas en temas clave.
Históricamente, la OPEP ha logrado superar desacuerdos internos, incluso en situaciones de conflicto como la guerra entre Irán e Irak, priorizando la estabilidad del mercado por encima de las disputas políticas. Sin embargo, el grupo enfrenta actualmente múltiples desafíos, incluyendo las sanciones estadounidenses contra las exportaciones rusas debido a la guerra en Ucrania y las protestas en Irán, en un contexto de amenazas de intervención por parte de Estados Unidos.
El sábado, Estados Unidos detuvo al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció que Washington tomaría el control del país hasta que se logre una transición a un nuevo gobierno, sin especificar cómo se llevaría a cabo este proceso.
Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo, superando incluso a las de Arabia Saudí, aunque su producción ha disminuido drásticamente debido a años de mala gestión y sanciones.
Los analistas consideran improbable un aumento significativo en la producción de crudo venezolano en los próximos años, incluso si las compañías petroleras estadounidenses invierten los miles de millones de dólares prometidos por Trump.
(Redacción: Dmitry Zhdannikov; Edición: David Holmes; edición en español de Tomás Cobos)
