La operación internacional PowerOFF, respaldada por Europol, ha emitido advertencias a más de 75.000 usuarios identificados como clientes de servicios de booter y stresser, utilizados para lanzar ataques DDoS bajo la apariencia de herramientas legítimas de prueba de estrés.
Como parte de la última fase de la operación, las autoridades han incautado 53 dominios asociados a estas plataformas ilegales, realizado cuatro detenciones y emitido 25 órdenes de registro en un esfuerzo coordinado que involucra a 21 países.
Además, se ha señalado que la operación ha expuesto más de tres millones de cuentas vinculadas a actividades delictivas relacionadas con el uso de estos servicios, destacando el amplio alcance de la infraestructura criminal desmantelada.
Las autoridades indican que los servicios de booter y stresser, aunque comercializados como herramientas para pruebas de red, son frecuentemente usados para sobrecargar sitios web, servicios de gaming, empresas e instituciones públicas con tráfico malicioso, e incluso para venganzas personales.
La accesibilidad y bajo costo de estas plataformas han reducido significativamente la barrera técnica para lanzar ataques DDoS, permitiendo a usuarios sin experiencia avanzada interrumpir servicios en línea con facilidad.
Esta fase de PowerOFF se centra no solo en la disruption de la infraestructura, sino también en la prevención, mediante campañas de sensibilización, interrupción de resultados de búsqueda y mensajes de alerta vinculados a pagos ilícitos, con el objetivo de cambiar el comportamiento de los usuarios y reducir la demanda de estos servicios.
