La policía de Canterbury ha llevado a cabo un importante operativo contra el crimen organizado, logrando la incautación de activos valorados en más de 4,8 millones de dólares en una intervención centrada en el tráfico de drogas.
El despliegue, desarrollado en Christchurch, resultó en la retención de cuatro propiedades y un total de 27 vehículos. Entre los bienes confiscados destacan motos acuáticas, motocicletas y una caravana, además de dinero en efectivo.
Esta operación representa un golpe significativo a las estructuras criminales de la región, permitiendo a las autoridades asegurar una cantidad considerable de recursos vinculados a actividades ilícitas.
