Una tesis doctoral ha permitido optimizar el tratamiento de agua potable en la planta de Figueres, logrando mejoras significativas en su calidad y eficiencia.
El trabajo, desarrollado por la ingeniera química Laura Ferràndez Galceran, se centró en la optimización del uso del ozono mediante la aplicación de inteligencia artificial. Esta investigación se aplicó al tratamiento del agua potable procedente del embalse de Darnius-Boadella en la Estación de Tratamiento de Agua Potable (ETAP) de Figueres.
Ferràndez, de 28 años, realizó su doctorado en el marco del programa de Doctorados Industriales de la Generalitat de Catalunya, vinculada al grupo de investigación LEQUiA de la Universitat de Girona y contratada por Fisersa.
Respecto a la seguridad del suministro, la ingeniera señala que el agua del grifo pasa por más controles de calidad de lo que habitualmente se piensa. En este sentido, la planta de Fisersa emplea tratamientos avanzados para garantizar la calidad sanitaria del agua suministrada, contando con una infraestructura que fue objeto de una importante reforma en 2009. Actualmente, el agua potable se distribuye en Figueres desde los depósitos de la ETAP a través de una red de abastecimiento de 150 kilómetros.
