Las autoridades han tomado medidas drásticas en Orange Beach, Alabama, prohibiendo la natación debido a la presencia de corrientes de resaca que representan un riesgo mortal a lo largo de la Costa del Golfo.
Las condiciones marítimas actuales han obligado a cerrar las playas al público para garantizar la seguridad de los bañistas frente a este peligroso fenómeno natural. Se recomienda a los visitantes mantenerse informados sobre el estado de las banderas de advertencia y seguir estrictamente las indicaciones de los equipos de salvavidas locales.
Sigue leyendo
