El patinador de velocidad neerlandés Sjinkie Knegt, de 36 años, ha revelado sentimientos encontrados tras la conquista de una medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Sotschi 2014 en los 1000 metros, siendo la primera medalla olímpica para los Países Bajos en short track.
Según Knegt, la medalla de oro obtenida en relevos es un logro significativo, pero también conlleva una carga emocional considerable. El deportista, que actualmente sufre una lesión en la cadera que pone en peligro su participación en los próximos Juegos Olímpicos de Milán, ha experimentado un camino lleno de altibajos en su carrera.
El éxito de un patinador de Nijmegen en los Juegos Olímpicos ha impulsado la popularidad del short track en su club de patinaje.
La selección masculina neerlandesa de relevos ha logrado superar el trauma de los Juegos de Sotschi con su victoria en Milán. Además, Itzhak de Laat ha expresado su incredulidad ante la consecución de una medalla de oro olímpica, describiéndolo como un momento “bizarro e irreal”.
