El precio del oro experimentó un retroceso tras un fortalecimiento del dólar estadounidense, impulsado por la publicación de datos económicos positivos en el mercado laboral de Estados Unidos. Esta reacción sugiere una sensibilidad del metal precioso a las fluctuaciones de la divisa y a las señales de fortaleza económica en la principal economía mundial.
En contraste, en Egipto, el precio del oro ha continuado su tendencia alcista. El oro de 21 quilates alcanzó un nuevo nivel, reflejando la demanda interna y las dinámicas del mercado local.
Analistas advierten sobre la posibilidad de evitar compras de oro en este momento, anticipando posibles ajustes en su valor para febrero de 2026. Estas proyecciones se basan en un análisis exhaustivo de las tendencias del mercado y factores económicos globales.
A pesar de los sólidos datos de empleo en Estados Unidos, el oro ha mostrado cierta resistencia, con un aumento en su precio que parece ignorar la fortaleza de la economía estadounidense. Este comportamiento podría indicar una demanda sostenida y una percepción del oro como activo de refugio.
A nivel global, los precios del oro han aumentado en paralelo con una disminución en los rendimientos de los bonos, en un contexto de anticipación por la publicación de nuevos datos económicos estadounidenses. Esta correlación sugiere que los inversores están buscando alternativas a los activos de renta fija y considerando el oro como una opción atractiva.
