El oro superó la barrera de los 5,000 dólares por onza por primera vez en su historia, extendiendo una fuerte tendencia alcista impulsada por la reconfiguración de las relaciones internacionales bajo la administración del presidente estadounidense, Donald Trump, y el desplazamiento de capitales desde bonos soberanos y otras divisas.
En las primeras transacciones del lunes 26 de enero, hora de Asia, el oro experimentó un notable incremento, acumulando una ganancia del 8.5% la semana previa. Esta subida se vio favorecida por la depreciación del dólar, lo que abarató el costo del oro y la plata para la mayoría de los compradores. El Bloomberg Dollar Spot Index, un indicador clave del valor del dólar estadounidense, registró un descenso del 1.6%, su mayor caída semanal desde mayo.
Este máximo histórico del oro –el metal ha duplicado su valor en los últimos dos años– reafirma su papel tradicional como indicador de aversión al riesgo en los mercados. Tras registrar su mejor desempeño anual desde 1979, el oro ha continuado sumando un 15% en lo que va del año, impulsado por el aumento de los riesgos geopolíticos y la consiguiente búsqueda de activos refugio.
En las últimas semanas, las acciones del gobierno estadounidense –incluyendo ataques a la independencia de la Reserva Federal (Fed), amenazas de anexión de Groenlandia e incluso menciones a una intervención militar en Venezuela– han generado incertidumbre en los mercados. En este contexto, el oro se presenta como una opción atractiva para los inversores que buscan proteger su capital.
“El oro es lo opuesto a la confianza”, señaló Max Belmont, gestor de cartera de First Eagle Investment Management. “Es una cobertura contra episodios inesperados de inflación, caídas imprevistas del mercado y un aumento del riesgo geopolítico”.
Los mercados financieros aguardan con atención la decisión de Donald Trump sobre el próximo presidente de la Reserva Federal, después de que el mandatario anunciara haber concluido las entrevistas con los candidatos y tener un nombre en mente. La designación de un presidente más moderado podría aumentar las expectativas de nuevos recortes en las tasas de interés, lo que sería favorable para el oro, un activo que no genera intereses, tras tres reducciones consecutivas.
A las 7:22 horas en Singapur, el oro registró un aumento del 0.8%, alcanzando los 5,029.05 dólares la onza. La plata, por su parte, avanzó un 1.7%, llegando a los 104.9148 dólares. El paladio también experimentó un incremento, mientras que el platino mostró una ligera disminución.
