El oro ha superado los 4.600 dólares la onza, impulsado por la creciente incertidumbre geopolítica y económica. Las tensiones entre el expresidente estadounidense Donald Trump y el actual mandatario, Joe Biden, han contribuido a la demanda de activos refugio, según reportes de Reuters.
El precio del oro coquetea con máximos históricos, también influenciado por datos de empleo en Estados Unidos que sugieren una desaceleración económica y las persistentes tensiones en Oriente Medio, tal como indica Bloomberg.
Los metales preciosos en general continúan su tendencia alcista, reflejando la preocupación generalizada en los mercados ante la inestabilidad económica y geopolítica global, según análisis de KITCO.
Tanto el oro como la plata han experimentado fuertes subidas en su cotización, y los analistas de Barron’s señalan que esta tendencia podría no detenerse en el corto plazo.
En otros mercados, las acciones de las compañías petroleras estadounidenses y los bonos venezolanos han registrado un repunte tras la reciente toma de control por parte de Maduro, lo que ha impulsado al Dow Jones a alcanzar un nuevo máximo histórico, según informa The Guardian.
