El fuerte aumento del precio del oro en los mercados internacionales –esta semana superó por primera vez la barrera de los US$4.600– ha puesto en el centro del debate la estrategia del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) en cuanto a la composición de sus reservas internacionales, un fondo de emergencia en oro y monedas distintas al sol destinado a enfrentar crisis financieras y shocks externos. Estas reservas alcanzaron los US$89.321 millones al cierre del año, el nivel más alto registrado hasta la fecha.
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La autoridad monetaria, encabezada por Julio Velarde, ha descartado aumentar su participación en oro y ha defendido su enfoque conservador. Sin embargo, economistas consultados por este medio advierten que el país podría estar desaprovechando una oportunidad para diversificar riesgos y fortalecer el respaldo real de sus activos externos en un contexto global cada vez más incierto.
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Desde marzo de 2024, el precio del oro se ha más que duplicado. Pasó de cotizar alrededor de US$2.300 la onza a superar los US$4.000 en promedio, y según estimaciones de diversas consultoras internacionales, podría alcanzar los US$6.000 a finales de 2026. Esta evolución contrasta con la del dólar, que ha mostrado una tendencia a debilitarse frente a otras monedas y activos reales.
BCRP mantiene reservas de oro en apenas 5%
A pesar de ello, el BCRP ha reiterado que no evalúa incrementar sus tenencias de oro, que actualmente representan alrededor del 5% de las reservas internacionales, equivalentes a unas 34,6 toneladas, una proporción que se mantiene prácticamente sin cambios desde hace más de 15 años.
Precio del oro rompió por primera vez la barrera de US$4.600 la onza. Fuente: Inversoro.es
Para Paul Castillo, gerente general del BCRP, el objetivo de las reservas no es maximizar ganancias, sino actuar como un seguro frente a crisis. “Las reservas internacionales son medios de pago para ser utilizados en caso de emergencia en los mercados financieros globales. Por lo tanto, deben utilizarse activos con una alta aceptabilidad”, explicó recientemente. En ese sentido, precisó que los activos deben ser, en primer lugar, seguros; en segundo lugar, líquidos; y solo en tercer lugar, rentables.
“Deshacerse de un activo menos líquido es mucho más costoso. A modo de ejemplo, el dólar se negocia 22 veces más en un día que el oro. Es decir, es un activo mucho más líquido”, sostuvo Castillo. En su opinión, el oro puede aumentar su valor en determinados contextos, pero no es el instrumento más adecuado para responder a una emergencia financiera inmediata. “Es como si hubiéramos comprado una casa y existe una burbuja inmobiliaria. Nos revalorizaremos, pero no nos servirá para una emergencia”, remarcó.
Economistas cuestionan la estrategia del BCRP ante el auge del oro
Sin embargo, Armando Mendoza, economista e investigador, considera que esto no implica que no se deba revisar la composición actual de las reservas. “Considerando la evolución del oro en los últimos años y lo que se espera en el futuro, existe una oportunidad perdida, que sigue perdiéndose”, señaló. Según explicó, si el BCRP hubiera incrementado gradualmente sus tenencias de oro en años anteriores, “automáticamente esa reserva tendría hoy un valor mucho mayor en términos de la moneda internacional”.
Aunque enfatiza en distanciarse del argumento puramente financiero. “No me convence el argumento de que estemos perdiendo dinero o rentabilidad. Esa es la mentalidad de un inversor privado o de un especulador en la bolsa”, afirmó. En su opinión, el debate debe centrarse en la seguridad y la estabilidad de las reservas, no en maximizar las ganancias.
En una línea más crítica, el economista e investigador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), Jorge Manco Zaconetti, considera que el enfoque del BCRP responde más a una convicción ideológica que a una lectura realista del contexto internacional. “El BCR está alineado con las políticas de los Estados Unidos. Tenemos el 95% de las reservas en activos denominados en dólares”, señaló. A su juicio, esto expone al país a un riesgo innecesario en un escenario de debilitamiento del dólar y un creciente endeudamiento del gobierno estadounidense.
Economista e investigador de la UNMSM Jorge Manco Zaconetti señala que hay un costo de oportunidad perdido enorme entre el 2022 y la fecha al no diversificar reservas de oro.
Zaconetti sostiene que el Perú enfrenta un claro “costo de oportunidad” por no haber incrementado sus reservas en oro entre 2022 y 2025. “En lugar de tener 34 toneladas, podríamos tener 50 o 60”, afirmó.
El economista recuerda que el país es un importante productor de oro, con exportaciones que rondan las 6,8 millones de onzas anuales. No obstante, la producción fiscalizada registrada por el Ministerio de Energía y Minas no supera las 3,8 millones de onzas, una brecha que, según Manco Zaconetti, persiste desde 2004. “Ese desequilibrio sigue creciendo”, advirtió.
Armando Mendoza coincide en que la alta concentración en bonos del Tesoro de Estados Unidos ya no es tan incuestionable como antes. “Todos los activos financieros se basan en el principio de la confianza. Si se pierde eso, no valen nada”, explicó. Si bien reconoce que históricamente los bonos estadounidenses han sido considerados el activo más seguro del mundo, advirtió que “en los últimos tiempos se observa una creciente incertidumbre respecto a la deuda estadounidense”, influenciada por factores como la política económica y fiscal del gobierno de Donald Trump.
“Lo que se está observando es que países como China y Japón están comenzando a reducir su exposición a los bonos del Tesoro”, señaló Mendoza, quien añadió que este proceso no implica el colapso del dólar, pero sí un movimiento gradual de diversificación de activos a nivel global. “El escenario ya no es el mismo que hace 10 o 20 años”, remarcó.
Desde esta perspectiva, considera que el oro cumple un rol especial dentro de las reservas. “El oro es el activo de último recurso. Si se pierde la confianza en los papeles, lo último que conserva valor es el oro”, afirmó. Por ello, sostuvo que mantener solo un 5% de las reservas en este metal “debería ser revisado”, aunque aclaró que esto no implica abandonar el dólar ni los bonos, sino diversificar de manera prudente.
Desde el BCRP, se sostiene que el Perú ya se encuentra entre los países de la región con mayor proporción de oro en sus reservas dentro del esquema de metas de inflación. Según el ente emisor, Chile, México, Brasil y Colombia mantienen tenencias de oro que van de 0% a 5,1% de sus reservas internacionales.
Reservas de oro para “Reactiva Agrícola”
Para Manco Zaconetti, el incremento del valor del oro no solo habría fortalecido el respaldo externo del país, sino que también podría haber ampliado el espacio fiscal para la aplicación de políticas contracíclicas o de apoyo productivo. Según explicó, contar con un respaldo externo más sólido permitiría diseñar mecanismos de estímulo similares a un “Reactiva agrícola”, orientados a pequeños productores del mercado interno que hoy enfrentan fuertes caídas de precios y venden a pérdida, sin comprometer la estabilidad macroeconómica ni recurrir a un uso irresponsable de las reservas.
“Así como en 2020 se financió Reactiva Perú con más de S/60.000 millones, una medida absolutamente keynesiana, hoy esos recursos podrían servir para un Reactiva 2 enfocado en la agricultura familiar”, planteó.
Zaconetti advirtió que los pequeños agricultores que producen papa, cebolla o maíz para el mercado interno carecen de apoyo estatal, a diferencia de los agroexportadores o de los productores de Estados Unidos y Europa, donde existen esquemas de subsidios. En ese sentido, sostuvo que fortalecer las reservas en activos reales como el oro podría contribuir a una mayor autonomía económica y alimentaria del país.
“Así como luchamos por la autonomía energética, también tenemos que luchar por la autonomía alimentaria”, afirmó.
El economista insistió en que una posición externa más robusta otorgaría mayor margen para políticas contracíclicas, similares a Reactiva Perú, pero esta vez orientadas al mercado interno y a la agricultura familiar. “La agricultura tradicional es el patito feo del modelo. Millones de pequeños agricultores que producen papa, cebolla o maíz no reciben ningún apoyo del Estado, a diferencia de lo que ocurre en Estados Unidos o Europa”, remarcó.
Finalmente, recordó que la Ley Orgánica del Banco Central de Reserva autoriza a la entidad a comprar y vender divisas, oro y plata sin necesidad de una ley del Congreso, al tratarse de una decisión estrictamente técnica. “La estabilidad del BCR ha sido una fortaleza, pero también puede convertirse en una debilidad si se continúa operando con el mismo esquema de hace treinta años, ignorando que el escenario internacional ha cambiado”, concluyó.
