La cuenta regresiva para la 98ª edición de los Premios de la Academia ha comenzado, y Conan O’Brien regresa como anfitrión. Los organizadores prometen una ceremonia emotiva, especialmente en el segmento «In Memoriam», dedicado a recordar a las figuras que hemos perdido.
Según informes, el equipo detrás de los Oscar busca crear una atmósfera cálida y emotiva, tanto para los asistentes en el Dolby Theatre como para la audiencia que sintoniza desde casa.
O’Brien se prepara intensamente para el evento, realizando presentaciones en clubes de comedia de Los Ángeles y trabajando estrechamente con su equipo de escritores para perfeccionar su monólogo. El comediante ha estado ensayando material durante tres meses, y se asegura de que, si algo sale mal en la noche de la premiación, no será por falta de preparación.
