Un hombre noruego de 63 años, conocido como el «paciente de Oslo», ha alcanzado una remisión a largo plazo del VIH tras recibir un trasplante de células madre de su hermano, quien resultó portar una rara mutación genética que confiere resistencia al virus.
El paciente recibió inicialmente el trasplante para tratar un tipo raro de cáncer de sangre. Fue durante el proceso cuando se descubrió, casi al último momento, que su hermano era portador de la mutación CCR5 delta 32, previamente asociada con la resistencia natural al VIH.
Los investigadores del Hospital Universitario de Oslo siguieron de cerca el impacto del trasplante en el virus, monitorizando la quimera —la proporción de células sanguíneas e inmunitarias derivadas del donante—. Cuatro años después del trasplante alogénico de células madre hematopoyéticas, no se detectó rastro de ADN funcional del VIH en el organismo del paciente.
El hombre pudo dejar de tomar su medicación antirretroviral dos años después del procedimiento y, hasta la fecha, no ha habido evidencia de rebote viral, incluso cinco años después del trasplante.
Este caso convierte al paciente de Oslo en una de apenas unas pocas personas en el mundo en lograr una remisión prolongada del VIH tras un trasplante de células madre, y el séptimo hombre reportado como potencialmente curado del virus.
Según los investigadores, el caso aporta evidencia valiosa para la base de conocimiento existente sobre la cura del VIH y mejora la comprensión de los mecanismos patogénicos del virus, así como de posibles biomarcadores predictivos que podrían tener aplicaciones más amplias más allá de los pacientes tratados con trasplantes alogénicos.
