Nuevos y perturbadores detalles han salido a la luz durante el juicio por el asesinato de Ian Watkins, el exvocalista de la banda Lostprophets, quien fue asesinado dentro de una prisión.
Según se informó al jurado, el prisionero acusado del crimen presumió ante los guardias sobre la fama que obtendría al cometer el acto.
El tribunal también escuchó testimonios sobre la situación de Watkins antes del ataque. Se reveló que el cantante, descrito como pedófilo, había sido víctima de acoso para obtener dinero y había recibido amenazas previas al apuñalamiento que le costó la vida.
Un oficial de prisión testificó que llegó a advertir a Watkins que debía aislarse en su celda para evitar un posible ataque; sin embargo, el músico habría ignorado la advertencia, creyendo que estaría bien.
Como parte de las pruebas presentadas, el jurado pudo ver imágenes de las cámaras de seguridad de la prisión. En el video, se observa el momento en que Watkins sale tambaleándose de su celda, empapado en sangre, después de que otro interno lo degollara hasta la muerte.
