Washington D.C., 19 de febrero de 2026 (OPS) – En 2025, los Fondos Rotatorios Regionales (FRR) de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) distribuyeron más de 234 millones de dosis de vacunas y 13 millones de pruebas de diagnóstico a países de toda América. Estos suministros alcanzaron a aproximadamente 85 millones de personas, contribuyendo a la prevención de brotes, enfermedades prevenibles por vacunación y muertes evitables, según datos consolidados del año.
A través de estos mecanismos de adquisición conjunta, los países aseguraron más de 900 millones de dólares en suministros de salud a precios asequibles, generando ahorros de alrededor del 50% en muchos insumos de salud pública. Esto permite a los países optimizar sus presupuestos de salud limitados y garantizar el acceso oportuno a los suministros, incluso en situaciones de emergencia.
“Los Fondos Rotatorios Regionales continúan adaptándose a las necesidades cambiantes de nuestros Estados miembros, haciendo que vacunas, tratamientos y diagnósticos de vanguardia sean más accesibles y asequibles”, afirmó el Dr. Jarbas Barbosa, Director de la OPS. “Al trabajar juntos, los países fortalecen la seguridad del suministro, reducen la dependencia de fuentes externas y avanzan en la prevención y eliminación de enfermedades para todos.”
Casi todos los países y territorios de las Américas, con la excepción de Canadá y Estados Unidos, junto con nueve territorios del Caribe, dos entidades subnacionales y siete instituciones públicas, accedieron a los suministros a través de los Fondos.
Un logro clave en 2025 fue el progreso de la región en la fabricación local. Mientras que en 2020 solo el 1,5% de las adquisiciones de los FRR provenían de productores regionales, los acuerdos a largo plazo establecidos en los últimos años elevaron esa cifra al 23%, con una capacidad proyectada del 40% a corto plazo. Este cambio tiene como objetivo fortalecer la seguridad del suministro y reducir la dependencia de los fabricantes externos y las interrupciones de la cadena de suministro global.
Los países también ampliaron su uso de nuevos productos disponibles a través de los Fondos, incluyendo tratamientos y pruebas para la malaria, dispositivos de telesalud, vacunas contra el dengue y el VRS, la vacuna VPH 9-valente para la prevención del cáncer de cuello uterino, una mayor selección de medicamentos de alto costo y tratamientos para el cáncer pediátrico, así como nuevos diagnósticos y tratamientos para enfermedades avanzadas de VIH y tuberculosis.
Nuevos acuerdos de suministro permitieron a la OPS reservar dosis por adelantado, apoyando una acción rápida durante brotes de fiebre amarilla y sarampión. La adquisición de medicamentos de alto costo también generó ahorros sustanciales, con acuerdos negociados que ofrecieron reducciones de hasta el 90% para tratamientos contra el cáncer de mama, próstata, esclerosis múltiple y la enfermedad de Gaucher.
La demanda de suministros de salud relacionados con la Iniciativa de Eliminación de la OPS creció significativamente, con un aumento del 20% en las pruebas de diagnóstico de VIH y hepatitis viral y 10 millones de pruebas adicionales para la malaria, el doble del volumen de 2024.
Doce países adquirieron equipos esenciales a través del mecanismo, incluyendo tecnologías materno-neonatales, ambulancias, sistemas de cadena de frío, máquinas de diagnóstico de tuberculosis, dispositivos cardiovasculares y herramientas de detección y tratamiento del cáncer de cuello uterino, así como dispositivos de telesalud.
La eficiencia de los Fondos continuó mejorando a través del Portal Digital para los Estados miembros, que ahora cuenta con más de 530 usuarios de los ministerios de salud y procesó más de 200 planes de demanda de los países, un aumento del 30% con respecto a 2024.
Los Fondos Rotatorios Regionales de la OPS –compuestos por el Fondo Rotatorio para el Acceso a las Vacunas (en funcionamiento durante más de 40 años) y el Fondo Estratégico para Suministros de Salud Pública– son mecanismos de cooperación técnica que agrupan la demanda, aprovechan las economías de escala y negocian de manera transparente con los proveedores. Este enfoque reduce los costos, fortalece los programas nacionales de inmunización y salud, y apoya el control, la eliminación y la respuesta a emergencias en toda América.
