El Servicio Nacional de Salud (NHS) de Inglaterra ha provocado una controversia institucional al otorgar «acceso ilimitado» a datos de pacientes a la firma tecnológica estadounidense Palantir y a sus contratistas.
Diversos parlamentarios británicos han calificado como «peligrosa» la posibilidad de que la empresa acceda a información identificable de los pacientes, advirtiendo que esta medida podría comprometer la privacidad de los datos sanitarios.
Según lo reportado por el Financial Times, esta ampliación del acceso se ha implementado en medio de un creciente rechazo, subrayando la tensión entre la integración tecnológica de los servicios de salud y la protección de la información sensible de los ciudadanos.
