El Ministerio de Asuntos Exteriores de Palestina ha condenado los ataques realizados por las fuerzas de ocupación israelíes contra fieles y grupos de scouts durante las celebraciones del Sábado Santo en Jerusalén ocupada.
A través de un comunicado emitido el sábado 11 de abril de 2026, la institución denunció la obstrucción y prevención del acceso de los creyentes a la Iglesia del Santo Sepulcro. Según el organismo, estas acciones representan una violación del estatus jurídico e histórico existente, así como una vulneración de la libertad de culto y de los derechos del pueblo palestino y los creyentes a nivel global.
El Ministerio afirmó que estos incidentes forman parte de una política israelí dirigida contra la presencia cristiana palestina en Jerusalén y que se enmarca en procesos de limpieza étnica y restricciones arbitrarias a la práctica de rituales religiosos, lo cual constituye una infracción del derecho internacional y de las resoluciones de legitimidad internacional.
Finalmente, el comunicado subrayó que Jerusalén, incluyendo sus santuarios islámicos y cristianos, es parte integrante del territorio palestino ocupado. El Ministerio sostuvo que las autoridades israelíes no poseen soberanía sobre la ciudad, la cual pertenece exclusivamente al pueblo palestino, y aseguró que estas medidas no alterarán el statu quo jurídico ni la presencia histórica de la comunidad cristiana en la zona.
