El Papa Francisco recibió este sábado 13 de diciembre en la Sala Clementina del Vaticano a los artistas y promotores del Concierto de Navidad 2025. El evento, de carácter solidario, tiene como objetivo apoyar un proyecto misionero salesiano en la República del Congo destinado a la construcción de una escuela primaria con capacidad para 350 niños.
Un mensaje de esperanza y cercanía divina
En sus palabras dirigidas a los presentes, el Santo Padre destacó que la Navidad nos recuerda que Dios elige revelarse a través de la humanidad, prefiriendo la sencillez a la grandiosidad y acercándose a las historias cotidianas de las personas. “No usa escenarios imponentes, sino una casa sencilla; no aparece de lejos, sino que se acerca; no se queda en un lugar inaccesible del cielo, sino que llega al corazón mismo de nuestras pequeñas historias”, afirmó el Papa.
La música como un espacio de encuentro con Dios
Francisco subrayó el poder de la música y el espectáculo para celebrar el misterio del Nacimiento de Jesús y promover la solidaridad. En este sentido, animó a los artistas a considerar el concierto como una “peregrinación interior”, donde “la música sea un lugar del alma: un espacio donde el corazón tome voz, acercándonos a Dios y haciendo que nuestra humanidad esté cada vez más inspirada por su amor”.
Un reflejo de la vida cotidiana y la belleza responsable
El Pontífice también reflexionó sobre la naturaleza de la música como un “diario compartido” que preserva los sentimientos humanos, desde la nostalgia hasta la esperanza. Asimismo, resaltó que la belleza auténtica no se limita a sí misma, sino que impulsa a tomar decisiones responsables en el cuidado del mundo y en la promoción de la dignidad de los más vulnerables. “La cultura se convierte en un soplo de aire fresco para la dignidad de todos”, concluyó.
El Papa Francisco, antes de impartir su bendición, deseó a los artistas un exitoso concierto y una Feliz Navidad.
