Katie Lowe, una paramédica aérea que trabajaba en la carrera Baja 500 en México, sobrevivió a un accidente de helicóptero ocurrido durante una maniobra de reabastecimiento. Según reportes, la aeronave perdió el control debido a fuertes ráfagas de viento y se precipitó a tierra, dejando a Lowe con fracturas vertebrales y lesiones en los hombros, mientras que el piloto sufrió una laceración en la frente y fractura de nariz.
¿Cómo ocurrió el accidente en la Baja 500?
El incidente tuvo lugar mientras el equipo de apoyo realizaba tareas de reabastecimiento de combustible. Edward Lopez, quien supervisa la base de combustible, presenció el momento en que el helicóptero intentó elevarse. «Hubo vientos fuertes», declaró Lopez, señalando que las condiciones climáticas provocaron que la aeronave comenzara a girar descontroladamente antes de impactar contra el suelo y volcarse.

Katie Lowe, quien se encontraba a bordo como parte del equipo médico de la carrera, describió la experiencia como un momento de incertidumbre extrema. «Nunca había sentido eso, no saber si iba a vivir o morir», relató Lowe. La paramédica intentó bracear para protegerse durante el impacto, sintiendo una severa dificultad para respirar debido a la intensidad del accidente.
Rescate y estado de salud de los involucrados
Tras el desplome, el personal de tierra actuó de inmediato. Edward Lopez confirmó que el equipo de rescate corrió hacia los restos de la aeronave para asistir a los ocupantes. Una vez apagado el motor, lograron extraer a Lowe y al piloto, quienes fueron trasladados posteriormente al Aeropuerto Brownfield, donde Mike, esposo de Lowe, esperaba su llegada.
Las lesiones confirmadas por Lowe incluyen fracturas por compresión en las vértebras T7 y T8, además de desgarros en el manguito rotador y el labrum. Por su parte, el piloto fue atendido por una herida en la frente y una fractura nasal. Ambos se mantienen en contacto diario para monitorear su evolución.
El camino hacia la recuperación
Aunque las causas del siniestro continúan bajo investigación, Lowe expresó su gratitud por haber sobrevivido y por el apoyo recibido tanto de sus amigos como de la comunidad. Actualmente, la prioridad de la paramédica es adquirir una cama ajustable para iniciar formalmente su proceso de recuperación física.
«Desafortunadamente, fuimos nosotros los que terminamos heridos», comentó Lowe, quien reconoció que, a pesar de su labor profesional, nunca imaginó que su propio equipo necesitaría asistencia médica de emergencia en plena competencia.
