Un sueño de boda se ha convertido en una pesadilla financiera para una pareja irlandesa. Los futuros esposos se enfrentan a la dolorosa pérdida de 26.000 euros tras la repentina quiebra de la empresa de organización de bodas que habían contratado para su enlace en las Islas Canarias.
A pesar del duro golpe económico, la novia ha sorprendido al compartir una perspectiva positiva sobre la situación, asegurando sentirse «afortunada» a pesar de haber transferido la considerable suma de dinero a una compañía que resultó ser insolvente, según reportes de medios como The Irish Times y Newstalk.
Este caso pone de relieve los riesgos que pueden enfrentar las parejas al planificar destinos de boda en el extranjero, donde la insolvencia de proveedores locales puede dejar a los clientes en una situación de vulnerabilidad extrema justo antes del gran día.
