Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han desarrollado un innovador sistema de radares que podría revolucionar el diagnóstico temprano de la enfermedad de Parkinson. Este sistema, fruto de la colaboración entre el Grupo de Microondas y Radar (GMR) de la UPM y el Servicio de Neurología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, permite detectar alteraciones sutiles en la forma de caminar asociadas a la enfermedad, ofreciendo una alternativa no invasiva, económica y accesible a los métodos de diagnóstico convencionales.
El prototipo, con un coste inferior a 150 euros, analiza la marcha del paciente sin necesidad de sensores corporales, lo que garantiza un análisis más natural y cómodo. A través de algoritmos avanzados, el sistema extrae biomarcadores de la marcha que identifican las primeras manifestaciones motoras del Parkinson. Una metodología clave, desarrollada en colaboración con la Universidad TU Delft (Países Bajos), evalúa la simetría en el movimiento de ambos lados del cuerpo, un indicador temprano crucial de la enfermedad.
Las pruebas realizadas han demostrado que la precisión de estos radares es comparable a la de las cámaras infrarrojas, actualmente consideradas la tecnología más avanzada para el análisis de la marcha. Sin embargo, los radares ofrecen la ventaja de ser más rápidos y económicos. La validación de esta tecnología ha contado con la participación de especialistas del Laboratorio de Análisis del Movimiento, Biomecánica, Ergonomía y Control Motor de la Universidad Rey Juan Carlos (LAMBECOM) y del Laboratorio de Biomecánica Deportiva del INEF-UPM.
Según Ignacio López Delgado, investigador del GMR, estos dispositivos son fácilmente implementables en entornos domésticos o sociosanitarios debido a su bajo coste y a que no capturan imágenes. Además, podrían utilizarse para monitorizar el riesgo de caídas y evaluar la eficacia de nuevos tratamientos farmacológicos.
Actualmente, el Hospital Gregorio Marañón está utilizando los radares desarrollados por el GMR para analizar la marcha de pacientes diagnosticados con Parkinson, así como de sujetos de control y personas con riesgo de desarrollar la enfermedad. Los resultados preliminares sugieren que es posible identificar alteraciones en la marcha que permitan un diagnóstico más precoz.
De cara al futuro, los investigadores planean integrar los datos obtenidos por los radares con sistemas de inteligencia artificial (IA) para optimizar la detección temprana y mejorar el apoyo al diagnóstico clínico. Este trabajo se enmarca en diversas tesis doctorales centradas en la detección del Parkinson, la monitorización de signos vitales y otras aplicaciones del radar en el ámbito de la salud y la seguridad, bajo la supervisión del profesor Jesús Grajal, responsable del Grupo de Microondas y Radar de la UPM.
