Una serie satírica libanesa desafía el machismo con humor ácido
Beirut, 28 de abril de 2026 — En un apartamento alquilado en el barrio de Gemmayzeh, convertido en plató improvisado, la actriz Maria Elayan se transforma ante las cámaras. Con una peluca negra engominada y una barba postiza, encarna a un influencer de autoayuda que lanza consejos tan polémicos como este: «Si tu esposa te pide que cambies los pañales, cámbiala a ella». Minutos después, ya sin disfraz, interpreta a un adolescente que grita desde el sofá: «Mamá, tengo hambre. ¿Me preparas un sándwich?».
Estas escenas forman parte de Smatouha Minni («Lo escuchaste de mí»), una serie de sketches en árabe que se ha convertido en un fenómeno en Líbano. Creada por mujeres, la producción utiliza la sátira para exponer y ridiculizar los discursos misóginos que ganan terreno en la región.
El auge de un discurso reaccionario
Amanda Abou Abdallah, fundadora, co-guionista y directora del proyecto, explica que el objetivo no es solo entretener, sino confrontar una realidad preocupante. «Las actitudes patriarcales siempre han existido», afirma. «Pero lo que observamos ahora es una reintensificación: una reacción contra la creciente participación, independencia y visibilidad pública de las mujeres, especialmente en internet».

Uno de los fenómenos que la serie parodia es la llamada «teoría de la píldora roja» (red pill), un discurso que presenta a los hombres como víctimas de un orden social «ginocéntrico» dominado por el feminismo. Según esta ideología, los varones deben «recuperar el poder» mediante la dominación. Figuras como Andrew Tate —cuya influencia en la región creció tras su conversión al islam a finales de 2022— han popularizado estas ideas, que la serie desmonta con ironía.
De la pantalla a la conversación social
El éxito de Smatouha Minni —con millones de visualizaciones en YouTube— refleja tanto el hartazgo de muchas mujeres como el interés de una audiencia más amplia por cuestionar narrativas tradicionales. Los sketches, que mezclan exageración cómica y crítica social, abordan desde la división de tareas domésticas hasta la presión por cumplir roles de género.
En un episodio reciente, un personaje masculino se queja de que su esposa «lo controla» porque le pide que lave los platos. La respuesta de otro hombre en el sketch —»¿Y por qué no contratas a una sirvienta?»— genera risas, pero también invita a reflexionar sobre la normalización de ciertas desigualdades.
Publicación de Instagram por Smatouha Minni.
Un espejo incómodo
Para Abou Abdallah, el humor es una herramienta poderosa: «La sátira nos permite decir cosas que, de otro modo, serían censuradas o ignoradas. Si la gente se ríe, es más probable que escuche». La serie, sin embargo, no solo apunta a los hombres. También critica a mujeres que reproducen estereotipos o justifican comportamientos machistas, mostrando la complejidad de los roles de género en sociedades en transformación.
El equipo detrás de Smatouha Minni —integrado mayoritariamente por mujeres— reconoce que el camino es largo. Pero, como señala Elayan, cada sketch es un pequeño paso: «Si logramos que alguien se cuestione aunque sea una idea preconcebida, ya es una victoria».

