En la ciudad de Vietnam, un nuevo espacio conmemorativo se ha convertido en un punto de encuentro para la reflexión y el recuerdo en vísperas del Tet, el Año Nuevo vietnamita. El Parque Conmemorativo a las Víctimas de la COVID-19, ubicado en la calle Ly Thai To 1, atrae a numerosas familias y jóvenes que buscan un momento de tranquilidad en medio de la ciudad.
Según informan reporteros del periódico “News and Ethnic Minorities”, el parque se ha llenado desde temprano con personas que pasean y disfrutan del entorno verde. El monumento central, una escultura que representa una gota de agua ascendente, simboliza gratitud, memoria y un nuevo comienzo tras la pandemia. Muchos visitantes aprovechan para tomar fotografías y capturar momentos en este lugar de gran carga emocional.

El parque no solo es un lugar de esparcimiento, sino también un espacio para procesar las pérdidas pasadas y valorar la vida. Nguyen Tra My, una vietnamita-estadounidense que regresó a su país natal para celebrar el Tet, compartió su experiencia: “Dejé Vietnam hace muchos años, pero seguí de cerca la pandemia de COVID-19 desde lejos. Al estar frente al monumento de la gota de agua, me sentí profundamente conmovida. Me recordó las pérdidas que sufrieron tantas familias, incluyendo algunos conocidos. Considero este monumento muy significativo, no solo como un recordatorio, sino también como un símbolo de unión y humanidad en tiempos difíciles.”


Jóvenes vestidos con el tradicional Ao Dai también visitan el parque para tomar fotografías conmemorativas. Algunos ven este espacio como un lugar para que las futuras generaciones conozcan la historia de esta época particular. Familias enteras llevan a sus hijos para compartir relatos sobre la lucha contra la pandemia y transmitirles la importancia de la salud y la solidaridad.

Dang Thi Huyen, residente del distrito de Thu Duc, explicó que trajo a su hijo para que comprendiera mejor lo que la ciudad ha vivido. “Mi hijo es pequeño y aún no entiende completamente las pérdidas causadas por la pandemia. Quiero que vea el monumento y escuche mis historias sobre cómo toda la ciudad se unió para combatir la enfermedad. Esto no es solo un paseo primaveral, sino también una lección de gratitud y compartir. Espero que mi hijo valore más la vida en el futuro”, añadió.



La inauguración del Parque Conmemorativo a las Víctimas de la COVID-19 al final del año resalta aún más la importancia de este proyecto como un espacio de memoria y reflexión para la comunidad.
