Rusia lanzó masivos ataques aéreos contra Ucrania el viernes 3 de abril de 2026, resultando en la muerte de al menos seis personas, aunque algunas fuentes elevan la cifra a diez víctimas mortales y reportan diversos heridos.
Escalada de ataques y daños civiles
Según informó el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andriy Sybiha, Moscú empleó casi 500 drones y misiles de crucero en estas ofensivas. Sybiha denunció que los ataques fueron ejecutados a plena luz del día con la intención deliberada de provocar la mayor cantidad de bajas civiles y causar daños extensos.
El gobernador de la región de Kiev, Mykola Kalashnyk, confirmó que la capital y sus alrededores fueron blanco de intensos bombardeos. Asimismo, se reportaron destrozos significativos en la ciudad de Járkov debido a las incursiones con drones.
Tensiones diplomáticas y religiosas
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, calificó estas acciones como una “escalación” en el marco de las festividades de Pascua. Zelenski señaló que los ataques persistieron incluso durante una conversación telefónica que mantuvo con el Papa León XIV con motivo del Viernes Santo.
El mandatario ucraniano había expresado previamente la disposición de Kiev para establecer un alto el fuego durante los días de Pascua; sin embargo, el Kremlin afirmó no haber recibido ninguna propuesta de este tipo.
Tanto en Ucrania como en Rusia, las iglesias celebrarán la Pascua según el calendario ortodoxo el próximo 12 de abril.
