Sam Amidon, asesor musical de la película “The History of Sound”, ha revelado detalles fascinantes sobre su trabajo con Paul Mescal y Josh O’Connor. Amidon, quien también se desempeñó como coach vocal para el elenco, creció en Nueva Inglaterra en una familia dedicada a la música folclórica, influenciado por melodías de los Apalaches y las Islas Británicas, con una especial predilección por la legendaria familia de cantantes Yorkshire, los Watersons.
La conexión de Amidon con el mundo musical de la película, ambientada en torno a la Primera Guerra Mundial, fue sorprendente. Ben Shattuck, autor de las historias originales y guionista, creó una lista de reproducción con diversos estilos musicales para sumergir al equipo en la atmósfera de la época. Para preparar a los actores, Amidon les presentó grabaciones de artistas como Almeda Riddle, una talentosa baladista de los Ozarks.
Mescal, de origen irlandés, demostró una afinidad natural con la música folclórica, mientras que O’Connor, con experiencia en canto coral y teatro musical, se sumergió rápidamente en el papel. En tan solo tres semanas, ambos actores lograron una credibilidad vocal asombrosa, interpretando sus canciones en vivo durante el rodaje, lo que añadió una capa de autenticidad a las escenas.
Amidon compartía sesiones de práctica en su jardín, donde guiaba a los actores a través de diferentes técnicas vocales. Destaca la dedicación de los actores, siempre dispuestos a aprender y perfeccionar su interpretación. Recuerda a Josh O’Connor estudiando minuciosamente cada detalle de su técnica vocal y a Paul Mescal celebrando con entusiasmo cada logro en armonía.
Amidon enfatiza la conexión emocional inherente al canto, a diferencia de otros instrumentos. Su enfoque como coach vocal se centra en ayudar a los artistas a encontrar su sonido natural y superar sus inhibiciones. Para facilitar el proceso, se realizaron grabaciones previas en un estudio de Nueva York, que sirvieron como referencia y punto de concentración para los actores. Ambos se involucraron activamente en la parte musical, con O’Connor trabajando en sus partes de piano y Mescal explorando armonías.
Mescal se sintió especialmente atraído por la melancolía de la canción “Silver Dagger”, y el entusiasmo por la música era palpable, incluso fuera del set. Se cuenta que los actores cantaban las canciones en las calles, tal como lo hacen los personajes en la película. Amidon recuerda haber revivido sus propios recuerdos de juventud, haciendo autoestop por Irlanda cantando canciones de Talking Heads.
Aunque no estuvo presente en el set, Amidon recibió la visita de algunos miembros del equipo en uno de sus conciertos. Su madre tuvo la oportunidad de conocer a los actores y, sin dudarlo, comenzó a cantar la canción “Country Life” de los Watersons a Paul Mescal, quien se unió a ella de inmediato. Oliver Coates, compositor de la banda sonora, incorporó un arreglo coral de su padre, Peter Amidon, en la escena de Oxford donde el personaje de Mescal dirige el coro. La pérdida de su padre en octubre fue especialmente dolorosa, pero se sintió conmovido al saber que su trabajo formaba parte de la película.
Al ver la película terminada, Amidon se sintió conmovido por la naturalidad y comodidad de los actores al cantar, transmitiendo una autenticidad que iba más allá de la simple técnica. Destaca una escena particularmente emotiva en la que el personaje de Lionel, tras la muerte de su padre, se sumerge en un estado de ensueño durante una hoguera, capturando la esencia de un festival folclórico y la profunda tristeza del momento.
Amidon espera que la película inspire a la audiencia a explorar la riqueza de la música folclórica, un registro poético de las emociones y experiencias de las personas comunes a lo largo de la historia. Subraya que la temática central de la película, el anhelo y el dolor persistente, resuena en las baladas tradicionales que han perdurado a lo largo del tiempo.
