2025 fue un año de contrastes para los jugadores de PC. Mientras que algunos lanzamientos ofrecieron un rendimiento ejemplar, otros llegaron al mercado en condiciones que comprometieron seriamente la experiencia de juego.
Ahora, el canal Digital Foundry ha publicado su tradicional análisis de fin de año, clasificando los mejores y peores ports para PC en 2025.
Los peores ports de PC de 2025
- The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered
- The Outer Worlds 2
- Monster Hunter Wilds
Uno de los lanzamientos más criticados fue The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered, que no logró corregir los problemas técnicos del juego original. A pesar de las mejoras visuales, el remaster mantuvo —e incluso agravó en algunos momentos— severos bloqueos durante la exploración. Según Digital Foundry, estos problemas socavan la esencia de la experiencia Elder Scrolls, transformando la exploración en frustración. La ausencia de actualizaciones relevantes tras su lanzamiento solo reforzó la impresión de que la versión para PC fue prácticamente abandonada.
Otro gran tropiezo llegó con The Outer Worlds 2. Si bien los RPGs anteriores de Obsidian se desempeñaron decentemente en PC, la secuela sufrió un mal rendimiento de la CPU, tiempos de fotogramas inestables y una implementación problemática del trazado de rayos por hardware. Problemas de compilación de shaders perjudicaban los gráficos desde las primeras horas de juego, dejando una pésima primera impresión.
Quizás el fracaso técnico más notable de 2025 fue Monster Hunter Wilds. Las señales de alerta ya estaban presentes antes del lanzamiento, con los requisitos del sistema recomendando la generación de fotogramas solo para alcanzar los 60 fps. En la práctica, el juego presentó serios problemas de transmisión de texturas en GPUs de 8 GB, un comportamiento errático de la CPU y una demanda absurda de la GPU, especialmente considerando sus escenarios relativamente simples.
Los mejores ports de PC de 2025
- Assassin’s Creed Shadows
- Kingdom Come: Deliverance 2
- Doom: The Dark Age
En el extremo opuesto, Assassin’s Creed Shadows se destacó como un ejemplo de cómo lanzar un juego bien optimizado en PC. El título ofreció una amplia gama de opciones gráficas, un sólido soporte para escalado y generación de fotogramas, además de un excelente rendimiento en diferentes configuraciones de hardware. Las actualizaciones posteriores al lanzamiento mejoraron aún más la experiencia.
Otro punto destacado fue Kingdom Come: Deliverance 2, que sorprendió al ofrecer un mundo abierto prácticamente libre de tartamudeo (stuttering). El juego mantuvo una experiencia fluida tanto en ciudades densas como en áreas abiertas. La estabilidad, las opciones escalables y el rendimiento consistente demostraron las ventajas de un motor de juego hecho a medida.
Aún así, el título de mejor port de PC del año fue para Doom: The Dark Ages. El juego combinó una escalabilidad excepcional con gráficos de vanguardia, incorporando trazado de rayos activado por defecto y, aun así, funcionando sin problemas en GPUs más antiguas. Las cargas casi instantáneas, el frame pacing impecable y el soporte para tecnologías futuras, como el path tracing opcional, establecieron un nuevo estándar de optimización.
