Un hombre de 77 años, acusado de dirigir un burdel en su casa de Estocolmo
Un pensionista sueco de 77 años ha sido acusado de tráfico sexual y explotación tras descubrirse que su vivienda en el barrio de Kista, al norte de Estocolmo, funcionaba como un burdel durante al menos cinco años. Según la fiscalía, el hombre habría facilitado la llegada de unas 30 mujeres desde República Checa para ejercer la prostitución en su domicilio, un radiante vecindario familiar con escuelas y parques infantiles a pocos metros.
El caso, calificado como «muy inusual» por las autoridades debido a la avanzada edad del acusado, salió a la luz en octubre de 2024, cuando la policía lo detuvo en una operación sorpresa. Tres días después, fue encarcelado preventivamente bajo la sospecha de coppleri grovt (proxenetismo grave), un delito que en Suecia puede acarrear penas de hasta seis años de prisión.
Una red organizada desde el hogar
De acuerdo con el auto de acusación presentado ante el Tribunal de Solna, el hombre no solo habría alquilado habitaciones de su casa para la actividad sexual, sino que también ejercía un rol activo en la logística del negocio. Entre sus tareas, según la fiscalía, figuraban:

- Recoger y llevar a las mujeres al Aeropuerto de Arlanda en sus viajes entre República Checa y Suecia.
- Gestionar los ingresos económicos generados por la prostitución.
- Realizar tareas domésticas como limpieza, lavandería y compras para mantener el funcionamiento del burdel.
- Vigilar a los clientes mediante cámaras de seguridad, supuestamente para «proteger» a las mujeres.
Las autoridades describen un esquema en el que las mujeres, tras llegar a Suecia, se alojaban en la vivienda del acusado y ofrecían servicios sexuales allí mismo. El barrio, conocido por su ambiente residencial y tranquilo, contrasta con la naturaleza del delito, que habría pasado desapercibido durante años.
Reacciones y contexto
El caso ha generado sorpresa entre los investigadores. Simon Häggström, inspector de policía especializado en delitos de trata de personas y prostitución con más de 18 años de experiencia, declaró a los medios que no recuerda un caso similar protagonizado por alguien de esa edad. «Es extremadamente raro ver a un hombre de 77 años involucrado en este tipo de delitos», señaló Häggström, quien participó en la detención y está citado como testigo en el juicio.

La fiscalía sostiene que la actividad delictiva se extendió desde el otoño de 2019 hasta octubre de 2024, cuando el hombre fue arrestado. Durante ese período, las mujeres habrían sido explotadas económicamente bajo la fachada de un negocio doméstico.
Próximos pasos legales
El proceso judicial contra el hombre de 77 años sigue en curso. Si es declarado culpable, podría enfrentar una condena significativa, aunque las autoridades no han especificado aún la pena exacta que solicitarán. Mientras tanto, el caso ha reavivado el debate sobre la explotación sexual en Suecia y los métodos utilizados por las redes de trata para operar en zonas residenciales sin levantar sospechas.

Vecinos del barrio de Kista, donde se ubica la vivienda, han expresado su sorpresa y preocupación tras conocer los detalles. «Es impactante pensar que algo así ocurría tan cerca de nuestras casas y de los niños», comentó una residente a medios locales.
Notiulti seguirá informando sobre este caso a medida que avance el proceso judicial.
